¿Quien no se ha quedado alguna vez a la luna de Valencia?

Esta frase se aplica a las personas que esperan algo y no se lo dan o no lo puede realizar.

¿Pero, de donde proviene el origen de esta expresión?

La mayoría de los estudiosos coinciden en que el origen de esta frase, nace en Valencia, la ciudad del Turia, en la época en que dicha ciudad estaba amurallada.

Al ponerse el sol se cerraban las puertas de la ciudad para evitar disturbios y la entrada de malas gentes...

La última  en cerrar era la puerta Real que esperaba hasta las diez de la noche la llegada de las últimas personas rezagadas para entrar en la ciudad.  Todos aquellos que no entraban en su momento, se quedaban fuera y no tenían otro remedio que pasar la noche fuera de las murallas bajo la luna de la ciudad.

Otros atribuyen el origen de la frase a los tiempos en que fueron expulsados los moriscos. Ocurrió que se acumuló tal avalancha de estos en las playas de Valencia, que no había lugar para albergar a tantos.

Los marineros les prometieron que después de realizar el primer viaje y desembarco en África, volverían a por ellos.

Y allí quedaron los moriscos "A la luna de Valencia" esperando que los marineros cumplieran su palabra y regresaran  por ellos. Sin duda fueron largas noches de espera esperando este regreso...La mayoría fueron llevados a lo que hoy es Argelia, Marruecos y Túnez.

        Bibliografía: La Valencia de otros tiempos, Vidal Corella